Oficinas y Museo de Bomberos

En un entorno de espacios urbanos muy abiertos se configura un edificio muy definido, y se acota una parte del espacio exterior para generar un “lugar de entrada” común al conjunto de los bloques que se proponen en distintas fases.

La volumetría general encaja en la parcela con una parte horizontal, dedicada al museo, y un edificio de oficinas en altura, proporcionando al conjunto la presencia urbana y la representatividad que corresponde a un edificio público.

Dentro de la parcela actual del parque de bomberos, el edificio se abre en un patio, para usos deportivos o como complemento exterior del museo, rematando el espacio abierto entre las dos edificaciones ya existentes.

La cubierta ajardinada completa el doble objetivo de facilitar la sostenibilidad del edificio, por el aislamiento que proporciona, y de permitir un espacio de uso para recreo y práctica de deportes.

En todo el edificio, la eficiencia energética y los parámetros ambientales están especialmente cuidados.