Plaza Séneca

Un vacío no es un espacio.....

Pero podemos transformar el vacío generado por el traslado de la estación de autobuses y el derribo programado de los cuatro bloques de viviendas, en un espacio urbano de calidad capaz de regenerar el barrio.

Basándonos en la topografía, el juego entre el desnivel de la trama urbana y el plano horizontal del vestíbulo de la estación, proporciona los recursos necesarios para resolver dos espacios bien diferenciados dentro del ámbito de actuación. El primero, asociado a la antigua estación, se genera por la prolongación en horizontal del plano de suelo del vestíbulo, facilitando una superficie apta para actividades multitudinarias. El resto de la plaza mantiene la suave pendiente hacia el mar, y permite un segundo ámbito dedicado al uso lúdico diario, ordenando el espacio en bandas paralelas, de mucha menor escala, separadas entre sí por líneas verdes.

El vestíbulo de la estación se desprende de los cerramientos en planta baja, ajenos a la estructura de hormigón de la cubierta, y se incorpora al espacio de la plaza como una gran cubierta capaz de alojar múltiples actividades.

Se propone trabajar con el arbolado y el mobiliario urbano para limitar la presencia del entorno urbano sobre la plaza.