Biblioteca Municipal

La idea básica con la que se plantea el proyecto es la de cerrar el edificio, de forma expresa y clara, a la carretera de la Valldigna y abrirlo a la plaza que remata el Paseo de Lepanto.

El cierre se materializa con una fachada continua de ladrillo caravista rojo, sobre un zócalo de hormigón, siguiendo la directriz levemente curva de la carretera, sin más apertura que un único hueco de dos plantas de altura.

En la otra fachada, la Sur, la ciudad ofrece un espacio peatonal, más amable, y el edificio se abre acristalando casi completamente los vanos de la estructura de hormigón. La fachada de la Biblioteca acompaña al usuario a través de la plaza hasta el vestíbulo principal de la Casa de Cultura, en el que se continúa la secuencia lógica iniciada con el paseo, la plaza, el vestíbulo principal a doble altura, el acceso a la sala, el patio de butacas y, finalmente, el escenario.